El cine finlandés, un modelo diferente

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Aki Kaurismäki
En la rueda de prensa de Veljekset, el actor Timo Torikka comentó el proceso de rodaje de la película que interpreta: “Realizamos la película en cinco días y sin guión estricto”. Parece ser que no es la primera vez que lo hacía ya que el mismo Torikka afirmó que en los 3 reyes magos se había aplicado el mismo modelo, aplicado por el director Mika Kaurismäki.

Junto a  su hermano, Aki Kaurismäki, son los mejores representantes de un cine algo desconocido, el finlandés. Aki realiza películas con gran contenido social, preocupándose de las clases más desfavorecidas y con argumentos y contenidos un tanto extragavantes, coincidiendo en al menos esto último con Mika.

En Finlandia, el cine surgió como en el resto de Europa, a principios de siglo XX. En los años 50, surgió una generación de calidad con Matti Kassila, Aarne Tarkas, Jack E. Wittika y Vikko Itkonen Pero su mayor esplendor transcurre en la época actual, con los hermanos Kaurismäki, destacando a Aki. Hay una abundancia del cine de autor, no hay demasiados medios ni recursos para producir cine comercial ya que las productoras de las películas suelen ser las de televisión.

Aki Kaurismäki ha afirmado en alguna ocasión que la sociedad finlandesa hace algunas décadas sufría la escasa conexión y relación de sus habitantes, dado que vivían muy alejados unos de otros. Por ello, probablemente muchas de sus películas tengan ese carácter frío e inexpresivo propio de aquellos años. Los personajes son serios, cerrados, hablan poco, pero despiertan empatía en el espectador porque viven en un mundo hostil.

Otra característica de sus obras es la representación de una Finlandia muy diferente al estereotipo creado por otras culturas: país sin pobreza, con alto nivel de vida y muy civilizado. Aki muestra una realidad muy diferente. Su mayor proeza fue la nominación en los Oscar a su obra The Man Without a Past (2002) como Mejor Película Extranjera.

Un vestuario de cine

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El disfraz de Scream, el casco de Darth Vater, la máscara del asesino Jason… Valladolid ha acogido, con motivo de la celebración de la Seminci, la exposición Cine, cine, cine!!!. Desde el 2 de septiembre hasta el 30 de octubre, se ha exhibido elementos de algunas de las películas más conocidas de la historia del cine.

La exposición, mostrada en la Sala Municipal de Exposiciones de las Francesas de Valladolid ha reunido a unos 25.000 visitantes, según fuentes municipales. No es para menos, teniendo en cuenta que la mayoría de elementos presentados son claramente reconocibles, fundamentalmente de vestuario, aunque también se podía ver cartas, botellas, pistolas y otros objetos complementarios.

El evento forma parte de la colección Maite Mínguez Ricart, que incluye objetos, fotografías, vestidos y documentación de películas importantes. Ricart adquirió incluso en 2006 una agenda manuscrita de Marylin Monroe con 120 entradas escritas a mano.
Junto con su marido, Lluis de Val, logró una cantidad de más de 2.000 objetos de películas historícas.

De todo lo exhibido y ya mencionado destacaría más máscaras como la Freddy Krueger (Pesadilla en Elm Street), Chewaka (Star Wars) y Batman;  el anillo de plata regalado a Bogart por el director de Casablanca; las pistolas de Samuel L. Jackson y John Travolta en Pulp Fiction o un artículo de la edición original del New York Evening Post en el que se anunciaba el primer viaje del Titanic.

Un cine de autor en crisis

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El cine, en términos globales, se encuentra en una situación muy grave. La industria se ve brutalmente afectada por la piratería y la crisis económica mundial. Muchos ciudadanos han dejado el hobby de ir al cine para poder disfrutar las películas ilegal pero gratuitamente por la Red.

En el caso del cine independiente, el problema empeora aún más. Si las grandes superproducciones de Hollywood consiguen salir adelante es únicamente porque el cine comercial es el último resquicio de este sector a la baja que parece mantenerse con vida.
Este año, las sagas como Crepúsculo: Amanecer o Harry Potter y las Reliquias de la Muerte han sido las más destacadas.

El pobre momento del cine de autor en España se pudo reflejar en el foro Encuentro de Nuevos Autores de la Seminci 2011 en Valladolid. Paula Ortiz, creadora de De tu ventana a la mía tuvo un presupuesto de medio millón de euros. Peor situación la de Damián Sabini (Terrados), que sólo pudo disfrutar de una financiación de 8.000 euros para todo el rodaje.

Y sin fondos, el cine independiente se hunde totalmente con la irregularidad de las distribuidoras. Evidentemente, y mirando por el negocio, las salas de cine muestran interés por todas las películas con origen estadounidense y si son sagas famosas o basadas en comics o libros, mejor. Y además la permanencia aumenta durante muchas semanas. Ante este poder, los autores nóveles poco pueden hacer para poder sacar beneficio de sus obras y su mejor escaparate son eventos como la Seminci.